miércoles, 25 de noviembre de 2015

Boho chic

La primera vez que me dijo que se iba fue hace más o menos tres años, un día por la mañana entró en mi habitación para decirme que la habían llamado para empezar a trabajar al día siguiente en el hospital de Santander y que se iba.

En contra de todo pronóstico no me alegré, lo único que hice fue la estúpida pregunta “y nosotros ¿qué?”. En ese momento sólo pensé en quién haría las comidas, en quién limpiaría, en quién.... luego empecé a pensar también en quién estaría en casa para darme un beso cuando llegase, en quién estaría en el sofá con papá cuando fuese a darle un beso de buenas noches y en Boho chic estaría siempre ahí. Siempre incondicional.

Yo no podía permitirme el lujo de llorar, no podía permitirme tan siquiera el lujo de decirle lo mucho que iba a echarla de menos, de decirle que la quería mucho y que aunque siempre estuviese gritándole la iba a extrañar con locura.

Mi mayor relación amor odio en esta vida es la que tengo con mi madre. Por lo visto de pequeña no quería a nadie más que a ella y me pasaba el día pegada a sus faldas como una lapa, no quería estar con mi padre, ni con mis abuelos ni con nadie. Debí ser un auténtico coñazo de niña. A partir de cierta edad aquello cambió radicalmente y “odiaba” a mi madre. Supongo que odiar no es la palabra adecuada pero es la que voy a utilizar.
http://www.mimariamorena.com/

Asesorias madrid

Y casi en menos de veinticuatro horas ya pasé todas las fases de la situación: sorpresa, pena, tristeza, rabia y poco a poco vuelta a la calma.

O le vuelvo a él loco, o acabaré por volverme yo.
Martes, 04 de Enero de 2005 21:01 #. Tema: Estas y otras cosas demuestran que aún hay esperanza Hay 19 comentarios.
07/01/2005

Post informativo.

El miércoles a las diez y veinte salgo para la peluquería. El plan era un cambio de look, ir a comer con Diego, trabajar mis cuatro horas y luego ir a ver la cabalgata con mis amigas.

En cuanto salgo de la peluquería me voy directa para urgencias porque la tos y el dolor al respirar que me llevaban jodiendo varios días cada vez tenían peor pinta y al día siguiente era fiesta con lo que no podría ir al médico.

Salgo con recetas de antibióticos, un jarabe para la tos, ibuprofeno para la fiebre y ventolines para respirar.

Como con Diego en el Mike´s porque no tengo fuerzas para desplazarme a ningún otro sito más "chick" y después entro a trabajar con menos ganas que nunca.

A la hora y media me voy para casa porque me siento al borde de la muerte. Me meto en la cama y no salgo hasta hoy.
http://apse.es/

Agencia de comunicación

No le contesto al mensaje ni a las dos llamadas perdidas que me hace, pero esta mañana antes de entrar a clase le mando yo uno que pone “estoy enfadada contigo pero no te preocupes porque se me pasará”. Por encima de todo yo no quiero que se sienta mal ni que piense que está haciendo algo malo; el problema es mío, pero necesito que me dé un tiempo de duelo.

Cuando salgo de clase tengo otro mensaje chorra en el móvil. Como más o menos ya se me pasó el enfado.... más bien, como más o menos ya relativicé el Enlace, se me pasa la tristeza y paso a la siguiente fase: putear.

Le contesto a su mensaje con solo tres palabras “ya lo sé”, porque estoy segura que me llamará a ver qué me pasa. Efectivamente me llama y le contesto terriblemente seca y estúpida. Es una conversación tirante y llena de silencios, cuando me canso le digo que le cuelgo porque tengo que comer antes de entrar a trabajar, y efectivamente le cuelgo justo a tiempo de oír un “hasta luego” muy triste.

Tan triste que me hace llorar un poco. En silencio. Más que llorar, se me llenan los ojos de lágrimas y se me encoge el corazón al pensar en cómo puedo ser tan sádica, en pensar en el mal rato que le hice pasar a propósito sólo para joderle, en cómo le trate con una frialdad sorprendente solo para hacerle sentir mal.

El diccionario define el sadismo como “crueldad refinada” y así exactamente se podría definir la conversación. De una crueldad tan refinada que en cuanto le colgué el teléfono y fui consciente me sentí la persona más ruin y mezquina del mundo.

abogado civil

Fue la primera vez desde que conozco a Diego que no sentí celos cuando empezó a hablarme de sus nuevas “amigas”. Según él eran simpatiquísimas y divertidísimas, eran la hostia, pero no sé porqué yo no tenía celos sexuales de ellas. Me parecía incluso bien que tuviesen “amigas” aunque viese esa amistad más falsa que una moneda de dos caras.

Empecé a sentir celos cuando Diego empezó a salir cada noche con ellas y a dedicarme menos tiempo a mí, empecé a sentir celos cuando me di cuenta que el verano se estaba acabando y Diego no había querido quedarse nunca a dormir conmigo porque prefería salir Abogado civilista Barcelona ellas de marcha. Sentía celos cada vez que me decían que iban a cenar, o a tomar sidra o a cualquier sitio.

¿Por qué? Porque conmigo y mis amigas ellos nunca quisieron salir así en plan pandilla; porque siempre que quedábamos para hacer algo enseguida huían despavoridos dejándome a solas con Diego y a Medea con Jochum que era su novio por aquella época y muy amigo de Diego. Porque parece ser que ellos nunca nos aceptaron en su puto grupo y aunque ahora ya no quiera pertenecer a él hubo un tiempo en que lo deseé con todas mis enlace.

Desde esa me quedó un trauma con el grupo en general y un rencor hacia Diego en particular. Da igual los años que hayan pasado y la de circunstancias que hayan cambiado; da igual que ahora ya nadie huya cuando nos encontremos y que incluso alguna vez propusieran ellos algo. Me da todo igual porque cada vez que hacen algo con alguien en plan pandilla vuelvo a sentirme exactamente igual que hace cinco años cuando lloraba desconsolada tras cada negativa a salir en grupo o tras cada huida precipitada. Me hicieron daño y no me da la gana perdonar y olvidar aunque la única perjudicada sea yo. Bueno y Diego.

Venta de leña granada

Y me dices que me quieres mucho y que quieres volver conmigo. Me dices que te parezco una chica guapísima y que cada vez que me miras piensas “quiero estar con ella”, que soy esa chica en la que te fijarías en un bar y a la que tratarías de ligarte para estar con ella. También me dices que además te gusta mucho como soy, que no es sólo el físico, que eso es sólo una pequeña parte.

Sé todas las cosas que me estás diciendo, pero no puedo evitar Venta de leña granada porqué no me las decías antes tanto como me las dices ahora.

Poco antes de que tú dejases de llorar había empezado a hacerlo yo. Empiezas a decirme que nunca más volverás a leer mi blog y sé que es verdad. Te hace tanto daño leer ciertas cosas que prefieres no leer absolutamente nada, ni lo bueno ni lo malo. Te recrimino no querer saber la verdad, te recrimino el querer cerrar los ojos a una parte importante de mí y luego me siento absolutamente idiota porque comprendo que no tiene nada de malo apartarse de lo que hace daño. Es lo normal, apartarse de lo que duele antes de terminar odiándolo por leer mas.

Me pides que te ayude, que te diga que hacer y yo no soy capaz a decirte que te alejes de mí porque yo no quiero que lo hagas. Aunque probablemente sea lo que debieras hacer. Sólo hay dos opciones: alejarte y no saber nada de mí o seguir así. ¿De verdad que no ves por ti mismo la respuesta? ¿De verdad que no sabes que es lo que te conviene? Yo lo veo meridiano pero si esperas que yo te diga “Diego aléjate de mi”, siéntate y espera porque hoy por hoy soy tan egoísta que no voy a decírtelo.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Cursos de instructor de pilates

Ahora lo único que me preocupa es que Diego no tenga tan buenos amigos como yo, que no tenga ahí alguien como a Medea dispuesto a escucharle a cualquier hora del día. Pero él no le da la misma importancia que yo a la amistad así que sé que tampoco debería preocuparme por esto.

Que no debería preocuparme por nada, sólo intentar no hacerle más daño del estrictamente necesario y hacer todo lo posible por conservar todo cuanto pueda de él.
Domingo, 02 de Enero de 2005 14:39 #. Tema: Estas y otras cosas demuestran que aún hay esperanza Hay 18 comentarios.
03/01/2005

Sonrisa de satisfación

EnTerraza.jpgMe voy para la cama mientras me dure la sonrisa que tengo.

Al salir de trabajar me estaba esperando en el móvil un Cursos de instructor de pilatessuperguapo que me hizo mucha ilusión; un mensaje de Carmen en el jardín que también me hace ilusión, más que el mensaje en sí lo que dice. Porque me hace sentir llena de esperanza, y de ilusón y de ganas de luchar.

Dos horas con Medea hablando de blogs y de sentimientos que lo hacen todo más difícil. Celos. Y al bajar en el ascensor la sensación más guapa del mundo que es sentirte muy unida a una persona maravillosa; la sensación esa de entender a alguien sin palabras, de aceptarla con todos sus defectos y con todas sus virtudes, la sensación más fuerte que existe para mí que es la de la amistad.

http://www.cursosdepilates.com/como-empezar/cursos-profesionales/
En el trabajo nada que me quemase especialmente, con mis padres y Paula todo sospechosamente bien, incluso demasiado bien para tratarse de mí.

Y con Diego.... todo bien :-) Y ahora que llegamos hasta aquí y parece que empezamos a hablar el mismo idioma y a comprendernos mejor no voy a tirar la toalla.

Es uno de esos días en los que me voy a la cama con la conciencia tranquila y sin nada relevante que la perturbe. Uno de esos en los que no tengo más preocupación que madrugar mañana para ir a clase, uno de esos que te dejan buen sabor de boca.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Mujeres hermosas

Estaba segura que no iba a acabar besándole. Tengo su teléfono pero ni lo usé ni pienso hacerlo. Nosotras nos fuimos y ellos se Mujeres hermosas.

El domingo me llama Diego por teléfono con el único fin de preguntarme si me enrollé con el amigo de B. Le dijo que no pero no me cree. Dice que B le dijo que habíamos estado pasteleando mucho. Y yo pienso qué menudo cabrón B, que a uno le dice que no le dirá nada a Diego y luego corre a contarle a Diego que pasteleé con leer mas.

Le prometo a Diego que no me enrollé con nadie desde que no estoy con él y le digo que a partir de ese mismo día prefiero que evite volver a hacerme esa pregunta porque no quiero tener que mentirle. Le recuerdo que yo quiero vivir nuevas experiencias, y le pido por favor que no me pregunte más por mi vida sentimental, que el día que algo cambie con respecto a él será el primero en saberlo.

Me parecería surrealista contarle un día que me lié con otro y al día siguiente decirle cuanto le echo de menos. Me parecería surrealista contárselo, pero sentirlo, por muy surrealista que sea, lo siento.

Casualmente anteayer quedaron para jugar un partido todos juntos, y al llegar a casa volvió a llamarme para preguntarme por enésima vez si me había liado con el amigo de B. Le repito con infinita paciencia que no, y le digo que no quiero que vuelva a hacerme esa pregunta nunca más. Se lo digo tranquila y calmada porque no quiero discutir con él ni hacerle daño.

Me dice que durante el partido el amigo de B y otro no paraban de cuchichear y mirarle. Dice que B se mosqueó y fue a hablar con ellos para ver que pasaba, y que cuando volvió solo le dijo “¿te contó Susana lo que pasó el sábado?” Diego dijo que no. Yo le dije que no había nada que contar, que lo único que le importaba era si me había metido la lengua y ya le había dicho que no.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Peliculas Online

Después de una noche de mierda y un atraco en una cafetería (cinco euros por un sándwich mixto), llego a casa completamente congelada y cansada. Me desmaquillo como puedo y después de azotar el tanga rojo contra el suelo me meto en la cama con el único deseo de dormir durante horas y levantarme con buen pie para empezar el nuevo Peliculas Online.

Me despierta mi tía por teléfono para decirme qué murió no sé quién y que nos dejan a mi primo de seis años un par de días. Genial, un pequeño salvaje en casa veinticuatro horas al día durante dos días. No se me ocurre mejor manera de empezar el año (hay que leer esto con toda la ironía del mundo)

Después de muchas vueltas vuelvo a dormirme hasta que el teléfono vuelve a sonar. Mi hermana que dice que está en casa de una amiga. Quizás un sábado a las tantas de la mañana nadie sepa donde está y todos estén preocupados, pero eso sí, un sábado por la tarde considera de vital importancia llamar para decir dónde web.

La tercera vez que suena el teléfono lo cojo de tan mala hostia que sé que ya no voy a poder volver a dormir.

Me despierta Diego de la siesta para hablar un rato y comentar la fiesta de ayer. Criticamos un poco a los conocidos que vimos y a la fiesta en general. Colgamos quedando en vernos un día de la próxima semana para ir a comer y le recordé que le debía una cena por mi cumpleaños en algún sitio chulo.