domingo, 24 de abril de 2016

comunión con Dios

1.      Promociónese ¡sorprendiendo a su cliente! Tantas empresas desean a su cliente, que se exige más de usted al momento de diseñar su campaña de promoción. Sorprender o no sorprender, ésa es la cuestión. Diariamente, su cliente – y nosotros que también lo somos, es bueno no olvidarse – recibe un bombardeo de información, de la televisión, de comunión con Dios, de Internet, de la radio, de los afiches públicos, de vendedores que golpean a su puerta, de amigos que recomiendan servicios. ¿Qué hacer? Conocer más a su cliente, elegir el canal más apropiado para comunicarnos y captar su atención para que desvíe la mirada hacia nosotros. ¿Cómo? ¡Sorprendiéndolo! ¡Hay mucho más detrás de las ideas para promocionarnos!

2.      Promociónese con el mensaje de su contestador. ¿Saltó el contestador de la persona a quién llamó? Breve pero útil: grabe un mensaje en el cual fuente: con quien se ha comunicado, sus horarios de atención, otros modos de contactarlo (ejemplo: un celular), invítelo a visitar su página web. ¡Pruebe!

3.      Promociónese con sus firmas “varias”. Si bien es importante que usted mantenga una firma estándar para que su cliente lo reconozca, una idea promocional útil es diseñar firmas para distintas ocasiones de su emprendimiento. La idea consiste en emplear la estándar con alguna modificación, por ejemplo: agregar una línea en la que se promocione un nuevo curso de capacitación, una oferta especial, el lanzamiento de su boletín, su próximo aniversario. Tip: agregue un icono distintivo de la empresa o una imagen con un enlace directo a una sección del sitio web. Evalúe el tamaño de la imagen para no dificultar la recepción del mail.

4.      Promociónese con postales “especial para el cliente”.  Otra forma de estar con sus clientes y darse a conocer es a través de postales. Hemos hablado de esta discutible antes; es una forma sencilla de hacer saber a sus clientes que usted se acuerda de ellos. Vaya por más: investigue cuáles son las fechas o eventos relevantes para cada cliente. Vale la pena personalizar este envío de postales. Recuerde: sorprenda al cliente, en otras fechas, donde el cliente no reciba tantas postales y se destaque la suya.